Apuesto que usted ha visto los comerciales en la TV y oído las historias en las noticias de la noche. Usted sabe que necesita preservar su tarjeta de crédito, número de cuenta bancaria y otra información personal a fin de que no le roben su identidad, sus deudas crezcan o su puntuación en su tarjeta de crédito se vea arruinada. El robo de identidad es un delito grave siendo cada vez frecuente en México y en el mundo. En consecuencia, es importante comprender exactamente qué es el robo de la identidad y cuáles son las consecuencias de este delito.

En primer lugar, el fraude es un fenómeno omnipresente tanto en México como en el mundo, y por desgracia, ninguna entidad o empresa tanto pública como privada se encuentra libre de ser estafada. Este delito afecta a todos los sectores del Mercado, y posee una gran capacidad de penetración en muchas organizaciones. Actualmente, las empresas han comenzado a proteger sus datos.

Se han realizado estudios para analizar este fenómeno. Mediante encuestas se intentó cuantificar el número de organizaciones que sufrieron fraudes y cuáles fueron sus pérdidas. Entre sus resultados descubrieron otros delitos además del fraude, por ejemplo, el robo de identidad.

México ocupa el octavo lugar a nivel mundial en el ranking de países donde se comete robo de identidad, según los datos provistos por la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef). Por ello, es fundamental incentivar e impulsar mejores prácticas para el manejo de información sensible.

Aquí te mostramos las dos principales causas que dan lugar al robo de identidad, según las encuestas consultadas:

  • El descuido por parte del titular de los datos personales (el 67% de los casos se da por la pérdida de documentos).
  • El mal manejo de los datos por parte de las empresas.
    • Este delito es muy grave pues la consecuencia es que alguien más usará su información sin su permiso. Los datos de la víctima que los ladrones pueden usar son:

      • Su nombre y domicilio.
      • Los números de su cuenta bancaria o de tarjeta de crédito.
      • Su número de Seguro Social.
      • Los números de su cuenta de teléfono o de servicios públicos.
      • Los números de su cuenta de seguro médico.
      • Comprobantes de pago.

      Así, también, la información puede ser usada para otros miles de delitos, como el plagio, la extorción, entre otros.

      Por otro lado, este problema poco a poco se sale de control en México, ya que la mayoría de los delincuentes no reciben castigo alguno, o no logran ser atrapados. Cuando sí son atrapados, los culpables pueden ser acusados por robo de identidad o por fraude agravado (nuevo crimen reconocido por la ley).

      Una pérdida que tal vez consideremos insignificante, como un archivo o un ID, puede ser una alerta de que nuestra seguridad puede ser vulnerada. Pero ¿sabemos medir la seguridad de todos nuestros documentos, de dónde los dejamos y en manos de quién? Hablamos de documentos confidenciales, firmados, que contienen nuestros datos.

      La manera más común para evitar estos delitos es la destrucción de los documentos sensibles tirándolos al cesto de basura, almacenándolos en el ático, cajas, bolsas o en la bodega de la empresa, arriesgando en un 97% toda la información.

      Como una alternativa mejor y eficiente, en México, muchas empresas apuestan a la Destrucción segura, pues obtienen mejores beneficios y garantizan que no tendrán ningún riesgo ni el mal uso de la información de sus clientes, de su familia, y propia.

      ¡Sea responsable! Aprenda a destruir correctamente sus documentos y archivos.