Los expedientes de empleados que ya no trabajan en la empresa deben gestionarse con cuidado: conservarse el tiempo legal necesario, proteger su información confidencial y, cuando corresponda, eliminarse mediante procesos seguros. Una mala gestión puede generar riesgos legales, filtración de datos y sanciones. Cuando un colaborador deja una empresa, su expediente no desaparece automáticamente. Al...












